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Seguramente no soy la única que por momentos piensa en huir.

Yo, hace varios años que pienso que la mejor opción para que mis hijos crezcan ya no es aquí, en México. Y hace pocos meses, por razones de chamba del Sponsor esto se ha convertido en una posibilidad real.

Irnos….cuídate de lo que deseas: puede volverse realidad.

Como siempre pasa, a la hora de la hora saltar al vacío: no es tan fácil, aún cuando tengas cien mil razones para brincar.

Ante la perspectiva de este nuevo proyecto fuimos en familia a hacer un scouting de nuestro posible futuro hogar. Puedo asegurar que regresamos más hechos bolas de lo que nos fuimos. Por mas que el primer mundo sea el primer mundo, cuando vas a verlo con ojos de quedarte empiezan a salir, solas, todas las razones por las que vivir en México es maravilloso: la familia, el clima, el costo, la gente, la ayuda, la cultura, mi casa, mis amigos, mis costumbres, mi zona de confort,  etcétera, etcétera etcétera.

El problema es que este, nuestro México lindo y querido está, desde mi punto de vista, en una caída libre al país de nunca jamás, a la tierra de nadie, al principio del fin…y todos los etcéteras que se les ocurran y eso, me empieza a pesar más que cualquier cosa.

Desde que regresamos del viaje de reconocimiento, y desde que no sabemos qué va a pasar en nuestras vidas con certeza, me he dedicado a analizar todos los pros y contras de un lado y otro de la frontera. Me entristece enormemente ver la realidad.

Yo estoy verdaderamente preocupada ¿tú no?

Porque da igual si vivo aquí o allá, este seguirá siempre siendo mi país. Mi casa. Donde está la gente que quiero. Las cosas que me gustan. Los lugares de mi infancia.

Me encabrona ver la partida de bandidos que están “a cargo” de México. La incompetencia y el descaro al que han llegado es tan contundente que da miedo. Me da terror pensar en que los malos de maldad no están en las caricaturas sino en cada esquina. Me indigna que no puedo viajar en carretera tanto como me gustaría porque “no son seguras”, o que el kilo de limón esté a $50.00 porque los narcos cobran un fee pa´que pasen los camiones con su carga. Que el “oficial” cierre la entrada al periférico a las 8:00 AM porque se le hincharon las pelotas. Que el de la gasolinera te robe con las bombas “manipuladas”. Que los niños no puedan caminar dos cuadras solos (ni nosotros for that matter). Que estemos respirando veneno porque los ineptos a cargo no han entendido que las medidas a tomar no son solamente hacer que los coches dejen de circular.

Es increíble que la gente que toma todas estas decisiones también vive aquí y se respira y padece TODO lo mismo que tu y yo. De qué les sirve tanta lana o poder, o lo que sea,  si de todas maneras viven el mismo infierno y decadencia que nosotros en la preciosa CDMX (y ni me arranco a decir lo que opino de haberle cambiado el nombre…¡pfff!).

En resumen, lo que más me enfurece de todo es que, tristemente, en México nadie nos enseñó a pensar en el bien común; a saber que si te chingas al vecino te estás chingando a ti. Nadie nos enseñó a comprometernos con nuestro país…cualquier cosa es más importante que hacer algo por el lugar donde vivimos: la vida diaria, la vacación, una comida o el tipiquísimo “uuuy se me pasó” o “tengo mil cosas”. El problema principal radica pues en eso: no hay cultura de equipo ni ningún tipo de consciencia social.

El ejemplo de esto lo acabo de vivir estas últimas semanas uniéndome a una causa que en lo personal me parece gravísima y me hace mentar madres todos los días en mis trayectos. La construcción de edificios se ha vuelto realmente alarmante. Diario aparecen nuevos terrenos vacíos donde había casas y crecen en semanas edificios con “exclusivos departamentos”. Eso sí, tenemos la misma calle, drenaje, servicios de limpieza, basura, agua. Alguien en algún lugar se esta haciendo muy rico a base de perder todos sus escrúpulos y sentido común. Nadie planea nada. No hay un sólo parque y por supuesto cada una de estas obras arrasa con los árboles que tenga que arrasar…al fin que esos “sólo” son los que oxigenan el aire…¿a quién le pueden importar?

Pues bien, me di a la tarea de apoyar a un grupo de valientes ciudadanos que convocaron a los vecinos a firmar para pedir que se suspendan los permisos de construcción de condominios. “Postié”, fui: literal, de puerta en puerta juntando firmas, logré que la administración de mi condominio anunciara y recabara firmas, pasé la voz, reenvié hojas para que otros imprimieran y al final, llevé orgullosamente a esta organización, 87 firmas. Se dice fácil. Pregúntenle a mis hijos, me quitó mucho tiempo, les quité mucho tiempo, pero valió la pena porque creo que aprendieron que si algo no te gusta hay que levantarse y hacer algo al respecto.

Me da una enorme tristeza constatar que este país está lejos de mejorar ¿sabes por qué?

Porque la mayoría de las personas no están dispuestas a dar su tiempo. A pararse. A unirse a una causa. ¡A hacer ALGO! Vaya, me sorprendió ver la cantidad de gente que no tiene INE ¡en el 2016! No tienen. Punto. Ya ni siquiera hablar de tomarte 20 minutos de tu domingo para ir a firmar porque que flojera. O pedirle a tus vecinos que te firmen porque que oso. Pero, eso sí, todos nos quejamos de todo todos los días.

Pues con la novedad de que si bien es cierto que estamos en manos de gente MUY incompetente y que el futuro pinta escalofriante, la peor de todas las verdades es que los mexicanos tenemos hueva de todo y ese pecado será nuestra penitencia. Es muy poca la gente que se levanta y hace, que se amarra los pantalones y propone. Que decide decir basta y hacer algo en lugar de quejarse. Y la cosa es que mientras no seamos mas los que hagamos, esto no va a ir a ningún lugar mejor, al contrario: es tierra fértil para todo eso que no queremos.

La participación ciudadana es el motor INDISPENSABLE para el progreso.

Entender que todo lo que hacemos, o no, afecta al resto de manera directa y mientras eso no cambie nada lo hará. Y por eso, hay tan poca gente a cargo de las cosas, tomando (malas) decisiones y apoderándose de nuestros espacios, nuestras ciudades, nuestros dineros. Porque saben que son tan pocos los valientes que es fácil amedrentarlos y tenerlos a raya.

Espeluznante.

Casi igual de espeluznante que pensar en la posibilidad de que gane Trump en mi posible futuro país adoptivo. Pero con la enorme diferencia de que por lo menos allá hay reglas y la gente las respeta; que podré enseñarles a mis hijos que si tienen un problema se acerquen a un “oficial” a pedir ayuda y la gran mayoría de las veces, este les ayudará a resolverlo; contrario por supuesto a aquí que la consigna es: corre hacia el lado contrario del “oficial”. Y porque serán todo lo que quieran, pero los gringos si algo tienen que enseñarnos es un orgullo enorme por pertenecer a su país y una idea muy clara de “servirle”. De pararse y hacer lo que tengan que hacer para que su “God bless America” sea siempre mejor y más fuerte.

Necesitamos poner en nuestra agenda eso de “hacer algo por México”. Cada quién en su ramo, en lo que le ocupe o le preocupe: hacer algo que haga que este país, TU PAIS, avance (¡aunque sea sacar el INE!). Y no me refiero solamente a ser honestos, no tirar basura y trabajar, eso es algo que ni debería mencionarse, eso es per se, un deber ciudadano. Me refiero a neta tomar una causa y ver cómo chingados involucrarnos para que eso mejore. Que seamos tantos haciendo cosas que no se den abasto para amenazar, ni tengan un solo rincón para esconderse.

Si todos los que somos actuáramos más y nos quejáramos menos, si hiciéramos algo….

 ¿Te imaginas?

¡Hazlo!

Valeria Stoopen Barois

L´amargeitor en Facebook

 

 

 

 

5 Comments »

  1. Me he encontrado muchas veces frente a esta disyuntiva que planteas, con la duda de volar y ver por ti misma y tu familia, o ver por tu país. Ya una vez, junto con mi esposo tomamos la decisión de no ser parte de los “cerebros” que vuelan lejos después de la maestría en el extranjero, con la intención genuina de hacer algo por nuestro país.
    Afortunadamente, ambos tenemos chambas que de alguna manera ayudan al desarrollo del país, pero nunca es suficiente.
    De cualquier manera, resulta siempre doloroso ver las grandes diferencias en la población, sobre todo en cuanto a oportunidades. Ahora que me estoy enfocando en la educación del futuro, traigo una herida por contemplar la dificultad que presentan los niños de escuelas públicas, quienes tienen oportunidades de aprendizaje completamente diferentes de otras clases, comenzando con la poca importancia que les dan sus padres a la educación (y eso, sin contemplar lo netamente básico: el cómo tener qué comer).
    Gracias por la reflexión. ¡Suerte con tu decisión!

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  2. De acuerdo contigo, la verdad es que nos falta acción. Sin embargo, hace un par de días me encontré en Facebook con el “congreso nacional ciudadano”que está muy interesante en las propuestas que hacen para cambiar al país, y comparten lo que tú dices. Yo estoy en eso todavía.
    Saludos

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  3. Yo ya estoy en activo …apoyando con los que nunca tuvieron la posibilidad siquiera de salír del Pueblo.. A los que si ….todavía son rescatables a los niños a educar y enseñar los Valores que se han perdido a enseñarlos a valorar y Valorarse ellos que todavía tienen fe en ser mejores , Niños Mexicanos , que desean un México mejor ….por ahí voy yo. !!!

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